Revista del Programa de Posgrado en Derecho

Artículos de opinión por parte de nuestro cuerpo académico sobre la actualidad del ambiente jurídico nacional.
Notas sobre la llamada clonación de puestos en el Poder Judicial | Posgrado en Derecho, Universidad de Costa Rica

Dr. Wálter Antillón

Profesor Emérito, Facultad de Derecho

Me propongo identificar y valorar en lo posible los hechos que configuran la llamada clonación o ‘gemeleo’ de puestos, como una práctica que ha venido siguiéndose en el ámbito del Poder Judicial desde hace algunos años, en el contexto de una gestión judicial basada en la estructura piramidal jerarquizada cuya cúspide se llama Corte Suprema de Justicia. Para trazar su marco normativo, empiezo por transcribir, en lo conducente, los textos pertinentes de la Constitución Política y de la Ley Orgánica del Poder Judicial, con algunas referencias doctrinarias e históricas oportunas.

A) Exégesis de los textos constitucionales.
1.- En general.
De acuerdo con el artículo 152 de la Constitución, el ejercicio de la potestad jurisdiccional en Costa Rica es competencia de los tribunales ‘que establezca la ley’, así como de ese otro tribunal que se llama Corte Suprema de Justicia, establecido por la propia Constitución. De donde podemos extraer, para los fines del presente ensayo, las siguientes conclusiones:
a) Sólo la Constitución y la Ley pueden establecer tribunales con competencia para el ejercicio de la potestad judical, o poder jurisdicional;
b) Todo juez perteneciente a los tribunales así establecidos es titular de la potestad jurisdiccional por atribución de la Constitución; lo cual le confiere una superior dignidad que debe reflejarse en todo el sistema normativo, en la política judicial y en su aplicación práctica.

Hay que acabar con el ninguneo de los empleados administrativos en perjuicio de los jueces, propiciado por la misma Corte Suprema.

Con base en el artículo 156, se puede describir a la Corte Suprema de Justicia como el órgano jurisdiccional de mayor rango dentro del conjunto de los tribunales del Sistema Judicial; y colateralmente se le puede atribuir el carácter de jerarca máximo de los jueces, funcionarios y empleados del referido sistema. De ahí resulta el triple carácter que en Costa Rica tiene la Corte: considerada (1) en su unidad (Corte Plena) como juez superior; considerada (2) como conjunto de las salas de casación y constitucionalidad que especifica el artículo 49 de la Ley Orgánica del Poder Judicial; y finalmente (3) como órgano administrador supremo, del cual dependen jerárquicamente todos los jueces, funcionarios y empleados judiciales.
En otra sede he tratado de demostrar la existencia de una relativa incompatibilidad entre la función juzgadora de las Salas superiores de la Corte y su función administrativa y de gobierno judicial: una incompatiblidad que se ha agudizado con el tiempo, y que los magistrados han tratado de paliar relegando cada vez más su función juzgadora en manos de asistentes (letrados), para aferrarse al poder, o a la apariencia de poder aparejados a las funciones administrativa y de gobierno. Y he explicado mi conclusión de que se trata de un camino equivocado, que ha conducido al fracaso en ambos campos.
Con base en los artículo 157 y 164, los jueces que integran las Salas de la Corte Suprema de Justicia, y la Corte misma, han recibido tradicionalmente el nombre de ‘magistrados’, y se dividen en propietarios y suplentes, ambos nombrados por la Asamblea Legislativa. El magistrado suplente, como su nombre lo indica, tiene la función de suplir o llenar ‘las faltas temporales de los magistrados’ propietarios, para cuyo efecto –dice la Constitución- la Corte Suprema lo escogerá en cada caso mediante sorteo que realizará entre todos los suplentes con nombramiento vigente.

Para leer y descargar el artículo completo, puede hacerlo aquí.

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